Usamos nuestra memoria para capturar aquellas sensaciones percibidas, a veces incluso de manera inconsciente. En ella guardamos innumerables emociones que una vez percibimos. Algunas podemos evocarlas a conciencia, y otras resurgen en momentos sin avisar.

Recordar con nostalgia aquél día tan importante en nuestra vida, rememorar de nuevo aquella sensación inexplicable cuando nos encontramos, años ha, ante aquél horizonte que tanto nos impresionó.

Todo ello, en definitiva, son las memorias de aquello que una vez pudimos apreciar, y están latentes en nuestros recuerdos.

“No intentes ser artista. Sencillamente haz tu trabajo, y si tu trabajo es auténtico se convertirá en arte”. Duanne Michals